Prémio NATURFORO- AEFONA

Artigo: 

ISABEL MONTENEGRO

 

Ganadora de la Categoría de Cavidades

 

Cuéntanos algo de ti como fotógrafa. ¿Cómo surge la fotografía en tu vida y cómo sueles fotografiar? Las modalidades que más te gustan, etc.

 

      La fotografía llegó de una forma inesperada en mi vida. La verdad es que empecé teniendo clases de pintura con el pintor Portugués Helder Bandarra. Aunque ya tenía el gusanillo de la fotografía, pues tenía una compacta que llevaba conmigo siempre que viajaba. Cuando nacieron mis hijos mellizos, en el año 2006, dejé de tener tiempo para pintar. Fue entonces cuando cogí de nuevo mi compacta y empecé a fotografiar a mis hijos. Un día me fuí de viaje a África y me di cuenta de que la compacta ya no satisfacía mis necesidades en la fotografía. Me compré una DSRL y nunca más paré. Dejé definitivamente la pintura y estoy totalmente ilusionada con la fotografía.

 

      Empecé fotografiando en modo automático y me hice adicta al Photoshop.

 

      Estuve dos años estudiando Photoshop, lightroom y fotografía HDR, hasta que por casualidad encontré en internet un curso de fotografía “Un año de fotografía” de José Benito. Lo estudié con mucha atención e interés… y nunca más cogí el ordenador para el retoque fotográfico.  

 

      Actualmente fotografío en manual y en Raw. El ordenador, apenas lo utilizo solamente para los ajustes generales. Las “prácticas” de Carlos Dorado también fueron de gran ayuda y por fin me hice socia de AEFONA.

      En la fotografía de naturaleza… me gusta un poco de todo.  El paisaje, el macro, la fauna, la fotografía nocturna… aún no he probado la submarina. Aunque últimamente me he interesado bastante por la fotografía macro y las largas exposiciones. En las largas exposiciones salen resultados muy interesantes e inesperados.

 

¿Alguna vez pensaste que llegarías a ganar?

 

       Cuando participamos en un concurso, yo creo, que todos tenemos un poquito de esperanza de “¡a ver que sale de esta!”.  Yo también la tenía, pero cuando empecé a ver las fotografías participantes, la verdad es que me imaginé que “¡otra vez será!”.

       

¿Qué es para ti la naturaleza? ¿Qué sientes o experimentas?

      Yo soy bióloga y pienso que la naturaleza es lo más importante que puede tener la humanidad. Ella nos da todo lo que necesitamos y la estamos tratando muy mal.

 

      Además, nos olvidamos de que somos parte del reino animal. Tenemos el privilegio de tener un cerebro con gran capacidad e inteligencia… pero he visto a otros animales utilizarla mejor que nosotros.

 

      Ya me dirás tú, de que vale tanta riqueza material y tanto armamento nuclear, si un día se te acaba el oxígeno o se te inunda la casa con el calentamiento global. Y todavía hay políticos que afirman que eso del calentamiento global no existe… no sé. ¿No se dará cuenta la Humanidad de que el planeta Tierra es el único que tenemos para vivir?

 

       Eso por no hablar de los demás seres vivos que ya habitan el planeta tierra mucho antes que nosotros, y ahora nos tienen que aguantar, con nuestro egocentrismo. Si los demás animales pudieran hablar… ¿qué dirían ellos de nosotros?

       No hay mejor terapia que caminar por un bosque contemplando la vegetación o sintiendo el viento en la cara.

    

Háblanos de la fotografía elegida. Porqué la hiciste. Cuéntanos su historia y cómo la hiciste.

        Fui a las Azores y sabía que en la isla “Terceira” había un volcán inactivo y vacío donde se podía entrar. Estaba  muy ilusionada por poder fotografiar un volcán por dentro… ¡guau! Sería una pasada, entrar en un sitio que estuvo lleno de magma. Algo misterioso, ¿no?

 

      Cargué con todo el material fotográfico, incluido un pequeño flash y mi trípode. Cuando llegué al lugar, mi sorpresa fue que no se admitían ni flashes ni trípodes.

 

      Bueno, lo del flash ya me lo imaginaba, pero lo del trípode… pues nada. Hice lo que pude. Después de muchas tentativas, en las cuales apoyé la cámara en el suelo o donde fuera posible para tener estabilidad pero no me acababa de gustar la composición y el resultado.

      Así que subí el ISO a 1000 y abrí el diafragma, intentando que no hubiera mucho ruido y la hice a pulso, ¡conteniendo la respiración! Era esa la composición que yo quería.

 

¿Qué fotografías te gustaría hacer y todavía no has podido o se te resisten?

 

        A mí me gustaría mucho fotografiar ballenas. Tuve dos tentativas frustradas… una en Islandia y otra en las Azores… aunque al final pude fotografiar algunos delfines.

      Y la fotografía submarina… que esa creo que no la llegaré a hacer nunca, pues tengo mucho miedo del mar por culpa de un susto en una piscina en la que casi me ahogo…

      Para ir a fotografíar las ballenas tuve que tomarme pastillas para el mareo, ponerme el chaleco salvavidas y mentalizarme de que iba en un barco muy seguro y que jamás me caería al agua.

     

¿Qué crees que puede aportar la fotografía de naturaleza en el mundo? ¿Y tú, qué crees que puedes aportar con tu fotografía?

      La fotografía de naturaleza es capaz de llegar a  nuestro  corazón recordándonos que somos elementos pertenecientes a un ecosistema único y universal.

     

       Que nos regimos por las leyes naturales, tal como los restantes seres vivos, y que no las deberíamos quebrantar pues vamos a tener que cargar con serias consecuencias.

 

      La naturaleza tiene una fuerza increíble y siempre encuentra una solución… ¡Aunque sea la extinción del Homo sapiens sapiens! Esa debería ser una de las muchas funciones de la fotografía de naturaleza: alertarnos que también somos animales pertenecientes a la naturaleza. No estamos  por encima de ella.

      Yo, con mis fotografías intento llamar la atención para algún tipo de animal que esté maltratado y demostrar su utilidad. Últimamente me estoy dedicando a los anfibios y reptiles.     

 

¿Qué iniciativas piensas que se podrían realizar para hacer llegar la naturaleza al corazón de las personas? Háblanos de tus ideas.

 

        Pienso que se pueden hacer muchas cosas a nivel personal. La fotografía es una poderosa herramienta para llamar la atención y educar a la gente. Os hablo un poco de mi experiencia.

 

      Mi lugar de trabajo es una escuela (Escola Básica e Secundária de Melgaço, donde doy clases de biología) de una población de Portugal- Melgaço.

 

      Melgaço se encuentra a 16 kms del Parque Nacional de “Peneda-Gerês”, la reserva natural protegida más importante de Portugal. Es conocida por su riqueza en biodiversidad y por la amplia distribución de muchas especies de anfibios, tales como: Chioglossa lusitánica, Lissotriton boscai, Triturus marmoratus, Salamandra salamandra, Bufo bufo, Bufo calamita, Rana perezi, Hyla arbórea, Rana ibérica, etc. La Chioglossa lusitánica es una especie endémica. Este Parque Nacional se une al Parque del “Xurès”, en Galicia, también este rico en biodiversidad de anfibios.

 

      En mi escuela, teníamos el “típico lago decorativo”, lleno de peces “Coi” (carpas) y otras especies exóticas. Siempre que los anfibios intentaban reproducirse en el lago, las carpas se dedicaban a comerse los huevos y los renacuajos. Y yo pensaba, que no tenía ningún sentido tener un lago decorativo en una escuela en donde los alumnos ni siquiera se podían aproximar, pues era muy profundo y peligroso. Sería mucho más interesante llevar la propia fauna de la región al lago que tener las carpas japonesas. Entonces, la dirección de la escuela cambió, decidió quitar un poco más de profundidad al lago. Fue cuando me di cuenta de que podríamos tener una charca pedagógica e implicar a los alumnos en su manutención y conservación, dándoles a conocer las diferentes especies de anfibios de la escuela y de la región, y también sensibilizarlos de la importancia de estos seres vivos para el ecosistema. De una manera general, los anfibios son vistos como seres inútiles, feos, venenosos, que comen las raíces de las plantas (de las viñas), que dan mala suerte, que comen animales muertos, etc.

 

      Los biólogos de mi escuela, fuimos a hablar con la Dirección, y a la directora, Paula Cerqueira, y al resto del equipo directivo, les pareció muy buena idea lo de la “Charca pedagógica”. Ahora tenemos una gran charca donde los anfibios vienen a reproducirse libremente. La hemos liberado de las carpas y ya tenemos una pequeña población de Rana perezi. Ya hemos podido fotografiar y filmar el ciclo de vida del sapo común, de la rana verde y de las libélulas. Hemos observado en el microscopio el plancton y ahora vamos a construir un blog donde publicaremos todas las fotografías y los audiovisuales.

 

      Como biólogos, queremos echar por tierra muchos mitos que se han creado a lo largo de los tiempos en torno de estos seres vivos. El cambio de mentalidad es muy difícil y es en los más pequeños donde es más fácil empezar.

 

      Queremos que toda población de Melgaço sepa que los anfibios:

            - Son bioindicadores de la calidad de la agua.

            - No son venenosos para el ser humano.

            - Acaban con plagas de mosquitos y moscas.

            - Son aliados de los agricultores en el combate de plagas: caracoles,  roedores e insectos varios.

 

¿Volveremos a verte el año que viene en la V Edición?

 

      ¡Pues claro que sí! Estos concursos son un buen entreno para el largo camino que me queda para aprender fotografía.

     

      ¡Muchas gracias!

 

http://ac.bluekea.com/naturforo/entrevistas/isabel-montenegro